Señor:

No te escondas tanto dentro de mi,
mira por mis ojos,
escucha por mis oídos,
habla por mi boca,
sirve por mis manos y
camina por mis pies;
de forma que, quienes
vean mi pobre persona
descubran tu divina presencia.

(Cardenal Newman)

 

La escucha que serena el corazón humano

 ¿Cómo aprender a escuchar a los otros? Primero es quererlo, pero dando por supuesto este deseo, se pueden dar algunos consejos sencillos:

        1. Creer que el otro puede decirme algo que me interesa, y me interesa mucho. “Mi existencia sin ti está vacía; quédate conmigo, háblame sin palabras, háblame siendo sencillamente, tú”

        2. Buscar al otro, darle tiempo y tiempo de calidad. Darle espacio en la agenda de mi corazón, y después transmitirle con serenidad este mensaje: “Tengo todo el tiempo del mundo para ti; no hay prisas, yo quiero estar contigo”. Quizás no hace falta que se lo diga: mi postura, el gesto de mi rostro; todo le da a entender que estoy feliz de tener tiempo para él.

        3. Mirar al otro con gratitud sincera. Es una mirada que lo acoge como es, sin exigirle inicialmente nada, para que pueda entrar a formar parte de mi vida en este momento. Mirada que comprende, no juzga, y da a entender que “me digas lo que me digas, para mí es importante, porqué lo es para ti”.

        4. Preguntar con interés sincero, llegando a sentir, por la respuesta, mucho más que una inicial curiosidad, sino verdadera preocupación. Preguntarle con afecto e inteligencia, viviendo interiormente su drama, su alegría, su ilusión o su pesar.

        5. Dar confianza y ayudar a que el otro exprese sus sentimientos, sin vergüenza, con la certeza de no ser juzgado: expresar el miedo, la inseguridad, la secreta ilusión… ¡Cuántas veces esos sentimientos alimentan el alma como un globo de gas que llega a explotar en forma de agresión casi inconsciente!

        6. Valorar al otro en su totalidad: su persona, sus respuestas, sus ideas fantásticas, su forma de ver la vida distinta a la mía, sus decisiones, sus gustos originales… Nunca llegará a ser mi enemigo, quien tanto valoro y admiro. La admiración nace de la mirada limpia que descubre lo bueno, lo bello, lo humano del otro y es capaz de… asombrarse.

        7. Agradecer, agradecer; agradecer la oportunidad de escuchar, de enriquecerme con lo que se me dice. Y hacerlo de corazón. El agradecimiento se conquista desde la humildad. Sólo quien se conoce, es capaz de admirar al otro, y valorarlo en su justa medida.

        ¿Por qué no empezamos a escuchar, hoy y ahora, a quienes comparten ya mi camino en la vida? Quizás mi marido, hombre de pocas palabras, o mi mujer que no deja de hablar, o a mi hijo adolescente que parece que odia al mundo entero… Un poco de escucha hoy, puede invitar al otro a hacer también él, una opción por la escucha.

        Cuando se escucha al otro se da el primer paso para amarle; y cuando se ama a alguien ¡Que a gusto se le escucha!

 (Nieves García en Mujer Nueva)

Para Reflexionar

La vida sería tan fácil si todos tuviéramos siempre en cuenta estas sencillas reglas:

Si abriste, cierra. 
Si encendiste, apaga. 
Si conectaste, desconecta. 
Si desordenaste, ordena. 
Si ensuciaste, limpia. 
Si rompiste, arregla. 
Si no sabes arreglar, busca a quien sepa. 
Si no sabes qué decir, cállate. 
Si debes usar algo que no te pertenece, pide permiso. 
Si te prestaron, devuelve. 
Si no sabes cómo funciona, no toques. 
Si es gratis, no lo desperdicies. 
Si no es asunto tuyo, no te entrometas. 
Si no sabes hacerlo mejor, no critiques. 
Si no puedes ayudar, mejor no molestes. 
Si prometiste, cumple. 
Si ofendiste, discúlpate. 
Si no sabes, no opines. 
Si opinaste, hazte cargo. 
Si algo te sirve, trátalo con cariño. 

Y si no puedes hacer lo que quieres,
trata de querer lo que haces.

   

El examen de Historia

En un examen de los de antes, oral, con tribunal y todo.

Presidente del Tribunal:

Don Lucas Prada Regato

Se aproxima un mozalbete.

Presidente:

A ver... Lección diecisiete
Viriato.

Sr. Prada:

Viriato. ¿hummmm...?

          ¿Viriato? ¡Ah ya! ¡Viriato!

Fue un monarca anglosajón,
hijo del gran Cicerón
y de su esposa Friné.

Tras la muerte de Tiberio,
en la guerra de Crimea,
pudo entrar en Zalamea
y apoderarse del Imperio.

 

Contrajo allí matrimonio
con la princesa lombarda
Mesalina, hija bastarda
del gran caudillo Mandonio.


Y, nombrando mariscal
de su ejército a Selim,
derrotó al general Prim
en los campos de Transvaal.


Se alió con Carlos Quinto
para derrocar a Alcibíades
y penetró en Tiberiades
persiguiendo a Chindasvinto.


El monarca visigodo
fue vencido en Alcuneza,
donde perdió la cabeza
que es... como perderlo todo.

 

Entretanto, en Palestina,
dijéronle a Viriato
que el feroz Mauregato
había muerto a Mesalina.


En poco menos de un mes
formó en Londres una alianza
con el Duque de Braganza
y un primo de Cabasés.


Puso cerco a Port Arthur,
conquistó al Patagonia
y se casó en Macedonia
con Madame de Pompadour.

 

Lord Wellington que veía
estas cosas con enojo,
atravesó el Mar Rojo
para conquistar Hungría.

Para esta expedición,
contaba con Polavieja,
con Juana "la Beltraneja"
y con Cristóbal Colón.

 

Pero como Abderramán
le debía el califato
a un hijo de Viriato,
apostó junto a Milán


una escuadra poderosa,
al mando de Caracalla,
y les venció en la batalla
de las Navas de Tolosa.

 

Viriato pagó al Califa
tan señalado servicio,
dándole un tono fenicio
que le tocó en una rifa.


Y recompensó a Boabdil,
en los Campos de Montiel,
con una casa cuartel
para la Guardia Civil.

En esto, la Pompadour,
que se encontraba en Armenia
enferma de neurastenia,
llamó a Tolosa Latour


y, aunque el médico hizo alarde
de ser hombre diligente,
cuando pulsó a la paciente,
era demasiado tarde.


La muerte afligió a Viriato
y le hizo vestir de luto,
y hasta crear un tributo
que se llamó inquilinato.

Harto de tanta viudez,
dijo a la hija de Eurico:
"te llevaré a Puerto Rico,
en un cascarón de nuez".


Mas renunciando a la vida,
se fue, en un camión de Garrouste,
al monasterio de Yuste,
donde falleció enseguida.

Terminada su labor,
dijo el Presidente a Prada
:
"No esta usted conforme en nada
con ningún historiador.


Pero como a mi entender,
de todo cuanto le oí,
si no ha sucedido así,
pudo muy bien suceder...


Mientras de un modo
patente se demuestre,
hay que aguardarse,
con que puede retirarse.

¡Y le dio sobresaliente!

Si

Rudyard Kipling

 

"Si puedes mantener intacta tu firmeza
cuando todos vacilan a tu alrededor
Si cuando todos dudan, fías en tu valor
y al mismo tiempo sabes exaltar su flaqueza


Si sabes esperar y a tu afán poner brida
O blanco de mentiras esgrimir la verdad
O siendo odiado, al odio no le das cabida
y ni ensalzas tu juicio ni ostentas tu bondad


Si sueñas, pero el sueño no se vuelve tu rey
Si piensas y el pensar no mengua tus ardores
Si el triunfo y el desastre no te imponen su ley
y los tratas lo mismo como dos impostores.


Si puedes soportan que tu frase sincera
sea trampa de necios en boca de malvados.
O mirar hecha trizas tu adora quimera
y tornar a forjarla con útiles mellados.


Si tomas tus ganancias poniendo en un montón y
osado las arriesgas en un golpe de azar
y las pierdes, y luego con bravo corazón
sin hablar de tus perdidas, vuelves a comenzar.

Si puedes mantener en la ruda pelea
alerta el pensamiento y el músculo tirante
para emplearlo cuando en ti todo flaquea
menos la voluntad que te dice adelante.


Si entre la turba das a la virtud abrigo
Si no pueden herirte ni amigo ni enemigo
Si marchando con reyes del orgullo has triunfado
Si eres bueno con todos pero no demasiado


Y si puedes llenar el preciso minuto
en sesenta segundos de un esfuerzo supremo
tuya es la tierra y todo lo que en ella habita
y lo que es más serás hombre hijo mío.... "

ROMANCE DEL DIVINO GOZO

 

José Mª Pemán

 

   El gozo del mundo se entra

dentro de mi corazón.

¡Estrecho gozo el que cabe

en tan estrecha mansión!.

 

   El gozo que entra en nosotros:

gozo es de mal gozador.

Quiero un gozo que me envuelva

porque él me sea mayor.

   

   ¿Qué gozo será el que traiga

tanta anchura y tanto sol?.

Dios le dijo al siervo fiel:

   

   "Entra en el gozo de Dios"...

¡No gozos que entren en mí:

quiero un gozo en que entre yo!.

 

 

 

¡Camina!

 

 Sabiendo que en la vida hay hielo, pon amor y... ¡camina!

La vida es riesgo, pero...¡vale la pena arriesgarse!, ¡camina!

La cuesta a recorrer es empinada. Llegarán los ahogos. No importa, ¡camina!

El camino es suficientemente largo como para poder cansarse. Y te cansarás, ¡camina!

La vida es lucha y caerás mil veces: precisamente por eso, levántate y... ¡camina!

La vida es combate y te encontrarás con la deserción de muchos, ¡camina!

Hallarás demonios en la vida, pero... un ángel te acompañará en el camino, ¡camina!

Escucharás ladridos de perros, pero también mucha luz en las estrellas,¡camina!

La vida es amor. Tú con él; tú con ella, ¡camina!

Al final seremos juzgados por el amor. Y esta amor exige que haya otro, otros, muchos, todos. Con todos ellos, ¡camina!

Todas nuestras inquietudes terminarán en un salto al cielo, ¡camina!

 

"Cartas a los hombres". A los jóvenes

 

Jesús Urteaga 

Anónimo encontrado en la vieja iglesia de Saint Paul. - Baltimore.1693

DESIDERATA

 

Anda plácidamente entre el ruido y la prisa, y recuerda la paz que se puede encontrar en el silencio. En cuanto te sea posible, vive en buenos términos con todas las personas, enuncia claramente tu verdad; escucha a los demás, incluso al torpe e ignorante; ellos también tienen su historia. Evita las personas ruidosas y agresivas, pues son un fastidio para el alma, Si te comparas con los demás, te volverás vano y amargado; porque siempre habrá personas más grandes y más pequeñas que tú. Disfruta de tus logros así como de tus planes. Mantén el interés en tu propia carrera, por humilde que sea; ella es un tesoro en el fortuito cambiar de los tiempos, se cauto en tus negocios; pues el mundo está lleno de egoísmos, Pero no te cierres a la virtud que hay en ella; mucha gente se esfuerza por alcanzar nobles ideales; y en todas partes la vida está llena de heroísmo, se tú mismo. En Especial, no finjas el afectos. Tampoco seas cínico en el amor; porque medio de todas las aridez y desengaños, es perenne como la hierba. Acata dócilmente el consejo de los años, abandonando con donaires las cosas de juventud. Cultiva la fuerza del espíritu para que te proteja en la adversidad repentina. Pero no te angusties con fantasmas. Muchos temores nacen de la fatiga y la soledad. Junto con una sana disciplina, se benigno contigo mismo. Tú eres una criatura del universo, no menos que los plantas y las estrellas; y tienes derecho a existir, y sea que te resulte claro o no, el universo marcha como debiera. Por lo tanto, mantente en paz con Dios, cualquiera sea tu modo de concebirlo y cualesquiera sean tus trabajos y aspiraciones, mantén la paz con tu alma en la bulliciosa confusión del planeta, que con todas sus farsas y sueños fallidos, sigue siendo hermoso. Ten cuidado. Esfuérzate por ser feliz.

Padre:

me pongo en tus manos.

Haz de mí lo que quieras.

Sea lo que sea,

te doy las gracias.

Estoy dispuesto a todo,

lo acepto todo,

con tal que tu voluntad

se cumpla en mí

y en todas tus criaturas.

No deseo nada más, Padre.

Te confío mi alma,

te la doy con todo el amor

de que soy capaz,

porque te amo

y necesito darme,

ponerme en tus manos,

sin medida,

con una infinita confianza,

porque tú eres mi Padre.

 

Carlos de Foucauld

 

SEÑOR, DAME BUEN HUMOR

Oración de Santo Tomás Moro

 

Dame, Señor, una buena digestión

y, naturalmente, dame algo que digerir.

Dame la salud del cuerpo

y l buen humor necesario para mantenerla.

Dame, Señor, un alma santa

que guarde el recuerdo de todo lo que es

bueno, bello y puro,

para que, al ver el pecado, no me asuste,

sino que encuentre el medio de arreglar las cosas.

Dame un alma que no conozca

el aburrimiento

ni la murmuración, quejas o lamentos,

y no sepa gemir ni suspirar,

y haz que no me inquiete, ni de importancia

a eso tan embarazoso que llamo "yo".

Dame, Señor, el sentido del humor;

dame la gracia de saber aceptar las bromas

para que pueda sacarle a la vida un poco de alegría

y la haga participar también a los demás.

DECALOGO DE TOMAS JEFFERSON

  1. No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy

  2. No emplees a otro en lo que tú mismo puedas hacer

  3. No gastes tu dinero antes de ganarlo

  4. No compres nada que te sea inútil bajo pretexto de que es barato

  5. La vanidad nos cuesta más que el hambre la sed y el frío

  6. No te arrepientas nunca de haber comido poco

  7. Nada cansa si se hace de buena voluntad

  8. Nuestra imaginación nos hace temer y sentir desgracias que no llegan nunca

  9. Toma las cosas por el lado bueno

  10. Si estás colérico cuenta hasta 100 antes de hablar

 DECÁLOGO DE LA SERENIDAD de Juan XXIII

  1. Sólo por hoy trataré de vivir exclusivamente el día, sin querer resolver el problema de mi vida todo de una vez.

  2. Sólo por hoy tendré el máximo cuidado de mi aspecto: cortés en mis maneras, no criticaré a nadie y no pretenderé mejorar o disciplinar a nadie, sino a mí mismo.

  3. Sólo por hoy seré feliz en la certeza de que he sido creado para la felicidad, no sólo en el otro mundo, sino en éste también.

  4. Sólo por hoy me adaptaré a las circunstancias, sin pretender que las circunstancias se adapten todas a mis deseos.

  5. Sólo por hoy dedicaré diez minutos de mi tiempo a una buena lectura; recordando que, como el alimento es necesario para la vida del cuerpo, así la buena lectura es necesaria para la vida del alma.

  6. Sólo por hoy haré una buena acción y no lo diré a nadie.

  7. Sólo por hoy haré por lo menos una cosa que no deseo hacer; y si me sintiere ofendido en mis sentimientos, procuraré que nadie se entere.

  8. Solo por hoy me haré un programa detallado. Quizá no lo cumpliré cabalmente, pero lo redactaré. Y me guardaré de dos calamidades: la prisa y la indecisión.

  9. Sólo por hoy creeré firmemente – aunque las circunstancias demuestren lo contrario – que la buena providencia de Dios se ocupa de mí como si nadie existiera en el mundo.

  10. Sólo por hoy no tendré temores. De manera particular no tendré miedo de gozar de lo que es bello y de creer en la bondad.

ORACIÓN PARA PEDIR LA LUZ DE LA VERDAD

Card. Newman

 

Dios mío, creo firmemente que tú puedes iluminar mi oscuridad, que solamente tú puedes hacerlo.

Yo deseo, con todas mis fuerzas, que se disipen mis tinieblas interiores.

Desconozco los caminos que has dispuesto para mí, pero sé que tu poder y mi anhelo son razones suficientes para pedirte lo que no puedes dejar de concederme.

Te prometo, desde ahora mismo, que, ayudado por esta gracia que te estoy pidiendo, abrazaré todo cuanto perciba como verdad cierta.

Y con tu auxilio, combatiré el peligro de engañarme y dejarme llevar por lo que apetece a la naturaleza, en contra de lo que la razón aprueba.