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TRINITARIA Padre Santo, recíbeme escondida en tu paternidad caricia tierna, y sé mi dulce paz, mi herencia eterna al terminar el curso de mi vida. Recíbeme Jesús, divino Hermano y comparte en fraterna compañía el peso y el calor de cada día. Llévame suavemente de la mano. Espíritu de Amor, fuego divino, recíbeme en tu eterno movimiento que es del Padre y del Hijo santo lazo. Sé mi Amigo y Maestro en el camino y dame el refrigerio de tu aliento, la gloria de tu Beso y de tu Abrazo. Hª Inocencia, 21 - 4 - 74 |
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EL CORAZON DEL UNIVERSO, por la Hermana Inocencia 6 de junio de 1975
Desde la tarde aquella en que colgaban tu cuerpo taladrado en un madero tus brazos, abarcando el mundo entero, el gran Amor del Padre nos mostraban.
Tus ojos en la tierra se posaban -en el vértice estabas del otero- y sintiendo un amor tan verdadero las entrañas del orbe retemblaban...
Cuando todo ya estaba consumado aquella dura lanza de Longino atravesó tu pecho puro y terso;
y al abrirnos la puerta del Costado se vio que eres Verdad, Vida y Camino ¡eres el Corazón del Universo...! |
AL CORAZON DE MARIA Madrigal por la Hermana Inocencia Día de S. Antonio Mª Claret, 23- X – 1963
Corazón virginal – Corazón maternal Blanco lirio tu Corazón, bella rosa de pasión... ¡Oh María, toda candor, dulce madre del Salvador...!
En Belén raudales de luz y tinieblas, junto a la Cruz... Oh María, Madre de Dios, dulce Madre del pecador...! Corazón virginal... De Belén divino dulzor del Calvario amargo dolor ¡Oh María, remanso de paz, tú la esperanza del mortal.
Corazón virginal... |
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Marzo, 1948
¡
Oh suave Pan de vida verdadero
alimento
del alma desterrada!,
Pastor,
que te quedaste en la majada
de
la más suave forma prisionero.
Para vivir por Ti comerte quiero
y
ser en tu sustancia transformada,
que
de mi pobre yo no espero nada,
más
de Ti, mi Señor, todo lo espero.
¡ Oh Dios, que por amor mi carne toma
y
oculta su deidad en el Calvario
pagando
con su muerte nuestra vida!
Loco debe ser quien no te coma,
flor
de trigo, que esconde en el Sagrario
divina
humanidad de amor transida... |
ESTE
ES MI CUERPO
A un sacerdote
Cuando te alzo en mis manos temblorosas
y
palpo este prodigio que no veo,
en
la virtud de tus palabras creo
que
los mundos hicieron poderosas.
Son palabras salidas de tu boca
en
aquel Jueves Santo muy lejano
que
te hacen, Cristo mío, tan cercano
del
hombre que te come y que te toca.
“Este es mi Cuerpo”... y ésta es sangre mía,
que
toda por vosotros se ha vertido
y
por todos los hombres mis hermanos.
Y cuando tus palabras repetía
con
divina evidencia yo he sentido
tu
corazón latiendo entre mis manos. |
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