MOMENTOS Y VIVENCIAS

Al poeta no le importa

que se pierdan sus versos

para eso “fueron”;

para volar

un instante y llevar

en sus alas

un poquito de luz

y de belleza

a quien sepa gustarla;

nada más.

de María del Sagrado Corazón

MOMENTOS – I

 

¡Gracias Señor!

         Me has dado un  jazminero

y una luna brillando sobre el mar

una cuartilla en blanco

y dos macetas que regar.

Contigo ¿qué más quiero?....

MOMENTOS – II

 

¡Gracias Señor!

         que estampa tan graciosa

el pajarillo sobre la retama

su leve peso hace mecer la rama

fina y esbelta como pluma airosa.

Gracias Señor por este “buenos días”

junto al Sagrario; aunque estás callado

por ese pajarillo me has hablado

con una invitación a la alegría.

MOMENTOS-III

 

¡Gracias Señor!

         un gorgeo suave

de pájaros lejanos me acompaña,

la brisa fresca que mi frente baña,

la paz serena que tan bien me sabe.

         Me parece mi celda una barquilla

que apenas va dejando singladura

pero va navegando muy segura

rumbo hacia el faro que a lo lejos brilla.

MOMENTOS-IV

 

¡Gracias Señor!....

                  por este olor a flores

que me regalas sin que te lo pida,

es una traza propia de amadores.

Todas huelen a Ti y aunque me encanta

el olor del jazmín y la azucena,

me gusta más el nardo, porque canta

el dolor y el amor de Magdalena.

MOMENTOS-V

 

¡Gracias Señor!...

         por esta lluvia mansa

que hace a la tierra despedir su olor...

todo mi ser refresca y me descansa,

es un nuevo regalo de tu amor.

Es como una sonrisa en el verano

sofocante; y en mi rostro ajado

una suave caricia de tu mano.

MOMENTOS-VI

 

Gracias Señor....

         por serme indiferente

el que haya un árbol menos o uno más,

si me das una o me das dos flores,

estoy contenta con lo que me das.

Cuando es algo que mira hacia tu gloria

mucho importa perder, mucho ganar;

pero en todo lo que es indiferente

¡que salgan con su gusto los demás!

MOMENTOS-VII

 

¡Gracias Señor!...

         hoy cuando amanecía

un capullo se abría

en el geraneo blanco que tengo en la ventana

por él esta mañana

me has dicho “¡buenos días!”.....

MOMENTOS-VIII

 

¡Gracias Señor

         también por la amargura

que me has proporcionado esta mañana

Solo Tú ves si mi intención fue pura...

si fue justificada en mi conciencia....

ligereza?... imprudencia?....

o quizá sencillez de fondo y forma

sentir preocupación, ser responsable;

no fue, Señor, formal desobediencia.

         Mi falta verdadera fue después

cuando hablé fuerte para disculparla,

toma mi humillación para expiarla

¡Gracias Señor, empezaré otra vez!.

MOMENTOS-IX

 

         (Confesión)

 

¡Gracias Señor....

         nada me ha consolado

sino el agua de la gracia

que mana sin cesar de tu costado:

eso fui a buscar y eso me has dado

MOMENTOS-X

 

Gracias Señor!

         me has devuelto el mar

el mar de tantas horas de mi vida

que me dice de Ti más que otra cosa

más que una flor, más que una mariposa.

Lo puedo contemplar aunque de lejos

bajo el sol o la luna; en sus reflejos

te devuelvo mi alma agradecida.

eso le bastó a Pablo, eso me basta

¡mi corazón alegre y desolado!

MOMENTOS-XI

 

Gracias ahora, Señor,

por los almendros en flor

¡que bonitos

cubiertos de flores rosa!

(febrero tibio y fresquito)

¡¡que bonitos!!...

con el fondo verde verde

de los naranjos y en medio

el olivo casi gris

que se mece con el viento.

MOMENTOS-XII

 

Cuando miro el mar y el cielo

no se...respiro mejor...

es como si la esperanza

se abriera como una flor

en lo más hondo del alma,

o como si se acercara

la orilla del infinito

         ¡Gracias Señor!

MOMENTOS-XIII

 

         Y gracias también ahora

porque ha caído la flor.

si la flor no se cayera

¿cuándo el fruto?...

Si el día no anocheciera

¿nos alegraría el sol?

Y si el tiempo no corriera

¿cuándo veríamos a Dios?...

MOMENTOS-XIV

 

¡Que bien le fue la poda

al viejo jazminero!...

ahora está cubierto

de menudo verdor

¡Gracias! eso me dice

que la poda es muy sana

y que mi vieja rama

aun puede darte flor.

MOMENTOS-XV

 

Naranjos en primavera...

¡Y que bien huele la flor!...

La brisa llega cargada

de su aroma y el olor

es como un mensaje tuyo

¡Gracias otra vez, Señor!...

 

MOMENTOS-XVI

 

El mar a lo lejos brilla

bajo el sol...¡que maravilla!

Contemplarlo y admirar

darte gracias y callar!...

 

MOMENTOS-XVII

 

Ningún año he tenido tantas flores

como esta primavera de mi ocaso

¿será un símbolo acaso?...

porque creo en tu amor,

quiero pensarlo así. ¡Gracias Señor!...

MOMENTOS-XVIII

 

El mar está gris

y el cielo casi blanco

¡que bonito es el otoño!....

¿Porqué añorar

la primavera que fue

o soñar la que vendrá?...

¡si hay tantas cosas hermosas

en el presente!...

El gris es bonito

y es lo que ahora me dan.

Frente a mi ventana un árbol

-       estrella roja será -

¡que bonito es el otoño

que lleva a la Navidad!...

todo el año es primavera

si en ti la sabes gozar.

MOMENTOS-XIX

 

     Es un pobre cacharro sin valor

pero me gusta; gracias mi Señor,

por todo lo bonito,

aunque sea un pequeño cacharrito.

MOMENTOS-XX

 

     Gracias por las palabras misteriosas

ocultas en las cosas

que nos hablan de Ti,

tan elocuentes y tan silenciosas.

MOMENTOS-XXI

 

     Esta serenidad de tu presencia

concédeme, Señor;

mira que con tu ausencia

la ansiedad, la inquietud

se hacen dolor.

Con la serenidad de tu presencia

se clarifica todo, hasta el pecado;

Tú presente a mi lado

y todo se comprende;

el gozo, la amargura y aún la muerte.

Yo contigo sin verte

como una esposa ciega junto a su enamorado.

MOMENTOS-XXII

(Adviento)

 

     Una espera gozosa,

un corazón preñado

de ilusión; una rosa

que pronto dará el fruto deseado.

Alma, ensancha tu seno maternal

envuelve con tu lino al Esperado

y alimenta al pequeño Enmanuel:

crecerá en ti, tú crecerás con El

y la entraña escondida de tu esencia

alumbrará la luz de su presencia.

MOMENTOS-XXIII

(Recién nacido)

 

     Esa carne rosada

de Ti, recién nacido,

me dice que has venido

para sanar mi carne vieja y lacerada.

Esa carne suave

milagro de limpieza,

para sanar mi culpa y mi aspereza;

y ese dulce calor de seno y cuna para abrigar mi frío y mi tibieza.

MOMENTOS-XXIV

                                                                                                        

¡Carne para sufrir, hecha pecado!...

carne para morir!...¿quién lo dijera?...

¡si eres capullo rosa en primavera!...

mis entrañas de madre se estremecen

al pensar que los brazos que te mecen

te han de estrechar herido y traspasado!...

MOMENTOS-XXV

 

Veo que no me niego

hasta la nada de mi total cero,

el propio amor no quiere todavía

ceder todo el terreno.

Y es lástima Señor...¡que bien me iría

dejar tierra camino ya del cielo!.

MOMENTOS-XXVI

(Réplica a una poesía)

 

Señor te necesito

no soy nada de mi.

el alma - soplo ingrávido –

el átomo invisible

son por Ti.

para ir a tu encuentro,

mi radical pobreza

dilatada en la fé,

dará el recto sentido

a mi ser que te espera.

De tu trigo y tu vino

llenarás mi medida

entregada, vacía;

y serás todo Tú

porque yo no soy mía.

Todo TÚ es el AMOR

MOMENTOS-XXVII

(ante unas actitudes)

 

Yo quiero el equilibrio

de lo justo y de lo bello,

el que a veces no tengo

ni tienen los demás.

Esa gracia armoniosa

de la línea o de la rosa,

sin nada de estridente:

sencilla y suavemente

nada más.

MOMENTOS-XXVIII

 

     Señor y Dios, no quiero equivocarme

¡dame luz!... ¡dame luz!...

quiero ver las ideas y las cosas

igual que las ves Tú.

¿eres Tú, mi Señor, quien me las dice?

otros – mejores – no las ven lo mismo

y viven tan felices

sacando luz (?) del fondo de un abismo

al que a mi me da vértigo asomarme

¡no me dejes, Señor, equivocarme!...

MOMENTOS-XXIX

(También los perritos)

 

Yo veo que a otras almas

las sientas a tu mesa

donde luces y flores

gozan con el manjar;

pero yo estoy contenta

Señor y no me pesa,

debajo, entre las sombras,

me das tu mismo Pan.

MOMENTOS-XXX

(metal)

 

     El amor no calcula

-       ¡lo mejor para El! –

El amor huele a nardo

desde el banquete aquel...

...“y rompió el alabastro”...

-       ¡lo mejor para Ti –

Y le gustó el perfume;

“dejad a esta mujer”,...

“pensáis en los denarios

¡ella ha pensado en Mi!

MOMENTOS-XXXI

 (dardo)

 

He sentido el Carmelo con el que yo soñaba

en esta Eucaristía que nos has regalado,

despertaba nostalgias la palabra sagrada,

de un “algo” que tal vez tenemos olvidado.

¡Madre, danos un poco de tu herida sabrosa,

yo no pido el deleite, solo pido el amor.

Pon tu mano de Madre en todas nuestras cosas

tu pluma de doctora dibuje mariposas

que sepan elegirse cada día una flor!...

  26 – VIII - 74

 

MOMENTOS-XXXII

No quiero recordar casos y cosas

de paja y de papel

amasados con goma de amor propio

teñidos de oropel....

quiero ese cielo azul

y esa nube blanca

y ese cielo rizado sobre el agua

y esa línea perfecta sobre el mar

quiero a mis tres arcángeles alados...

(Miguel, Gabriel, Rafael)...

amar...

 

    29 – IX – (¿74?)

MOMENTOS-XXXIII

 

Quiero subir más alto, mucho más

      librarme al fin de tanta pequeñez –

de tanta miseriuca que me liga

como un pájaro preso

que me enreda

y me retiene bajo, a ras de tierra

¡quiero ser libre al fin por la Verdad!

esa Verdad que apenas se adivina

en mi ni en los demás.

Quiero plantar mi choza ya en la cima

de eterna claridad

donde el aire es más limpio y más ligero

y el sol calienta más.

Sacudir ya las alas de este barro

que me impide volar,

ser como un astronauta a lo divino

con esa ingravidez de lo esencial

hacer camino donde “no hay camino”

no pisar tierra más

(o enterrarme en el surco de la herida)

del Corazón de Dios.

MOMENTOS-XXXIV

 

Quiero perderme en la Verdad

como una gota de rocío

se perdería en alta mar.

Quiero perderme en la Verdad

como en la arena del desierto

se perdería un grano más.

Quiero perderme para mi

para encontrarme en la Verdad,

esa Verdad siempre la misma

en su constante novedad,

como en el cielo las estrellas

como las olas en la mar.

Esa Verdad que no sabía

el sabio – místico (Tehilard)

y deseaba, tras la muerte,

ver la verdad en la Verdad.

MOMENTOS-XXXV

 

Ese ruido

de las hojas con el viento,

¡cuánto me gusta, Señor!...

al oído

con él me dices tu amor;

yo a ti mi agradecimiento.

MOMENTOS-XXXVI

 

De pronto un árbol en flor

todo blanco

sobre el oscuro fondo verde

de naranjos.

La bruma lo envuelve todo,

solo arriba

una ráfaga dorada

de luz, brilla

entre las nubes de plomo.

Es la vida;

fondo oscuro y una luz

que solo la enciendes Tú.

MOMENTOS-XXXVII

 

    Yo quisiera que el paso

    por mi de las criaturas

    fuera como el de un ave

    que cruza las alturas

    más sin rastro dejar;

    como el de una barquilla

    de cuya singladura

    cuando pasó la quilla

    nada queda en el mar.

 

Que en mi mar toda el agua

seas Tú

que en mi espacio todo aire

seas Tú

Y que mi aire crucen

Y que surquen mi mar

todas las criaturas

sin que nadie ni nada

deje un surco al pasar.

MOMENTOS-XXXVIII

 

   Como la flor en la rama

son las cosas de esta vida;

mientras la miras se pasa,

cuando se pasa la olvidas.

MOMENTOS-XXXIX

 

     Yo me avergüenzo de mirar mi vida

y sigo sin embargo tan asida

al propio parecer

aunque estoy plenamente convencida

de que soy una nada sumergida

en tu Infinito Ser.

     Yo no se como hacer para situarme

en la justa verdad; para mirarme

igual que me ves Tú

quisiera de una vez anonadarme,

para siempre jamás de mi olvidarme

y perderme en tu luz.

MOMENTOS-XL

 

     ¡Que ambiente de primavera!...

...¿Cómo es posible, Señor,

la muerte tan cerca?...

Ya se; ... no es muerte esa muerte,

fruto que arrancó el dolor,

es vida que espera.

 21 – III - 76

MOMENTOS-XLI

 

     Por cuanto Tú me diste y me quitaste

fuerzas y juventud y tantas cosas...

y porque cada año me das rosas

y cada hora un dolor para ofrendarte.

Y por lo que despierta mi alegría

y por lo que me es causa de amargura,

por la fe y el amor de cada día

te doy, Señor, mi gratitud más pura.

MOMENTOS-XLII

 

     Ese ruido del agua

es como una caricia de una mano

fresca y fina

sobre el alma

   ¡Gracias!..

MOMENTOS-XLIII

 

     Son pompas de jabón todas las cosas,

son como el ala de una mariposa

que la tocas y en polvo se desace;

goza de ellas, alaba al que las hace

...¡pero no te enamores de una rosa!

MOMENTOS-XLIV

 

     ¡Como huele el jazminero!...

...Y que bonito está el mar!...

...Y que bonito está el cielo!...

pero ¡ese humo negro!...

     Siempre hay un humo negro

que no se puede evitar!.

MOMENTOS-XLV

 

Ese mundo maravilloso que esperamos

parece un cuento de hadas y es verdad

¡Si soñáramos mucho con él,  como los niños!...

pero nos corta el vuelo la dura realidad de la materia,    y no miramos más allá

...La luz indeficiente y el amor sin medida

La hermosura del Verbo hecho hombre

y de María, su madre virginal

Y miríadas de ángeles cuya belleza    ingrávida,

no podemos siquiera imaginar

y armonías perfectas en un pleno gozar

en que se sintonizan gozo y seguridad

Y unas túnicas blancas y un florecer de todos

los bienaventurados

en una primavera de eterna variedad!...

  

Comprendo que no sueñen

los que no tienen pan

y el hambre no les deja

ni siquiera soñar

Pero los que están hartos

y no quieren pensar

que su hartura embriaga, sin poderles saciar

Esos sí que son pobres de la Verdad

de ilusión de un futuro

que es una realidad

pobres de la esperanza

Y...¡es tan bueno esperar!...

MOMENTOS-XLVI

 

No me cansa ver siempre un mismo árbol

y un cachito de mar,

ni oler la misma flor.

cada mañana son una sorpresa...

     ¡Gracias, Señor!

 

MOMENTOS-XLVII

 

No quiero discurrir;

en el sosiego

de la tarde otoñal quieta y callada,

no quiero pensar nada.

     ¡Señor!...único Amigo,

me basta con saber que estás conmigo.

MOMENTOS-XLVIII

 

La vista de esa flor me ha serenado

tan suave, tan quieta...

no debo estar inquieta;

si a veces las criaturas,

aun sin querer me causan amargura,

no debo responder en tono airado.

Perdóname Señor, ya se ha pasado.

La vista de una flor, ¡Cómo descansa!...

¡hazme en el corazón humilde y mansa.

MOMENTOS-XLIX

 

Me das, Señor, mi parte de poesía

que haces brotar en mi, como una fuente

en medio del camino.

Que el pobre peregrino

fatigado de soles y de vientos,

anda siempre sediento,

y es suave refrigerio la poesía.

Aunque pobre...mil gracias por la mía!.

MOMENTOS-L

  11 – II - 77

 

     ¡Señor, gracias por Ella!...

no quiero decir más;

es demasiado grande lo que siento

y no lo se expresar.

     Gracias por Ella en todos los instantes

y... pon Tú lo demás.

MOMENTOS-LI

 

     De lejos llega el ruido de motores

y el bullir de la gente;

pero cerca, conmigo, está el silencio

y un pajarillo canta suavemente.

     En los coches el hombre encajonado

rueda y rueda entre sones estridentes

y en este atardecer tan sosegado

siento que mis cadenas se han soltado...

... respiro libremente.

MOMENTOS-LII

 

     Me cansa ya tanta palabra

siempre dar vueltas a lo mismo

quisiera ya quedar callada

y sumergida en el abismo

del Ser, anonadada.

MOMENTOS-LIII

 

     Mi celda es el desierto;

fuera de ella no encuentro

la soledad que ansío;

frente al cielo y el mar

es fácil dialogar

y callando gustar

que soy tuya y Tú mío.

Mas no hay nadie lejano,

todo el mundo está aquí;

yo lo siento cercano

y lo pongo en tu mano

para que vuelva a Ti.

MOMENTOS-LIV

 

¡Gracias, Señor, por ese pajarito:

Con su rojo pechito

y sus saltos graciosos

sobre el suelo brillante

bajo la fina lluvia...

¡es tan bonito!...

Después de tanto ruido;

de tanto hablar chillado

sin decir casi nada,...

¡al fin he descansado!...

me siento acompañada.

MOMENTOS-LV

 

     Gracias también Señor por la armonía

que vibra siempre en mi;

que sea una oración,

que en el batallar de cada día,

te cante solo a Ti

y haga de cualquier ruido una canción.

MOMENTOS-LVI

 

Fue un trueno grande

y nada más...

     ¡siempre tu paz!

MOMENTOS-LVII

 

Esas maravillosas joyas que me das

(nube, flor, pajarillos, mar...)

quiero gozarlas, si, pero contigo;

Tú has dicho que un concierto gusta más

si lo escucha un amigo.

MOMENTOS-LVIII

 

    25 – VII – 81

- Centenario –

 

Madre Teresa, ¡cuántas cosas dicen de ti!...

¡Cuántos piropos, cuantas rosas

a tus pies deshojadas,

porque hace cuatro siglos,

- nada menos -

en que llegó tu fecha deseada.

¡Dicen cosas tan buenas!...

doctas o simples, siempre entusiasmadas.

Mas yo quiero tu verbo;

el que lleva en su entraña

la Vida que dio vida

a la piedra y la cruz de tu espadaña.

Quiero tu decir claro y perfumado

que deja surco por donde ha pasado

porque a su paso pasa Dios contigo

como pasa un amigo.

Quiero aprenderme tu lección de amor

y quiero que en mi noche

tan buena y dolorosa

tu pluma de doctora dibuje una mariposa

que sepan elegirse cada día una flor.

MOMENTOS-LIX

 

     Aniversario – 25 años.  29 – IX - 81

 

     Creo que empiezo a vivir;

se van quebrando

los terrenos deseos

que el alma acariciaba

creyendo que era Dios

el que en ellos estaba.

¡Tan buenos ellos, si!...

pero era yo

quien allí se ocultaba.

Y dejaste al desnudo

el alma; yo la vi

y bajé la cabeza avergonzada.

¡Cúbremela, Señor,

con tu manto de púrpura sagrada!...

 

     Creo que empiezo a vivir

en este otoño claro y soleado

cuando las verdes ramas se han dorado

e invitan a morir

contigo, mi Señor Crucificado,

que vives vivo en mi,

     Y el otoño parece primavera

cuando se abre la flor por vez primera

el mar es más azul más “dilatado”;

aunque a veces velado,

se cierto que está allí,

y el gozo y la certeza se desposan,

en otoño florecen nuevas rosas.

Creo que empiezo a vivir.